4. CUARENTENA: Cómo hacen los que tienen tiempo o no saben qué hacer?
- Flor

- 31 mar 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 14 abr 2020
Quiero escribir. Y tener horas y horas en casa me viene bárbaro. Pero al octavo día me doy cuenta que debo comer, cuidar a mi hijo, hacer tareas con él, jugar, limpiar la casa exhaustivamente, desinfectar todo constantemente, salir a hacer las compras y todos los protocolos, pasar tiempo con mi novio, coger, ver películas, series, bañanarnos, inventar historias, trabajar, puedo dar clases online y tener algunos ingresos! Escribir vuelve a tener una minúscula sección en mis actividades del día... Ahora menos que antes me alcanzan las 24 hs estructurales... porque en la fantasía de que al estar en casa podré escribir, y hacer todo aquello que tenía postergado (Como pintar la galería y las rejas) todo se vuelve más veloz. Pero no quiero escribir para mí como llevo años y años haciendo en mi intimidad.
Quiero escribir en zombilandia.
Quizás con la fantasía delirante de que ahí "afuera", no en las calles vacías, silenciosas, apocalípticas y quietas, entre los escombros virtuales de este mundo en deconstrucción, hay un montón, como yo, que quieren escribir diariamente por el mero hecho de contactar con un lugar intangible y no visual. Donde la imaginación todavía es autónoma. Donde la palabra es materia emocional. Y que al no poder salir a caminar, a correr, a charlar, a trabajar, a sudar, a tomarse una birra, necesitamos leer. Porque lo que queremos leer, no es lo que DEBEMOS leer, o lo que se supone que HAY que leer. Queremos leer lo que quisiéramos sudar, reír, charlar, coger, o en mi caso escribir. Por eso escribo lo que quiero leer.
PERO para qué. Para aprovechar el encierro? ¿Aprovechar? Para vos... o para mí... un acto egoísta y narcisista? Como pasatiempo... como gimnasia... como cocina... como ejercicio... como suplicio... como forma para no pensar... si escribo no pienso, es como correr para mí. Me abstraigo, el tiempo vuela, y después me siento realizada, aunque no haya nada considerablemente mejor después de haberlo hecho. Porque no endurecí mis piernes, ni fortalecí los glúteos, ni activé el ritmo cardíaco...
Y ni siquiera hay un para qué.
Qué mierda te puedo aportar YO a tu vida sobrecargada de multi-información residual. ¿Porqué querrías leer mis palabras entre millones y millones que flotan en las app de hoy en día en miles de millones de teléfonos y tablets colapsando en el planeta dado que es ahora la única forma de comunicarnos y de tocarnos? O incluso si quisieras hacerlo… cómo mierda te vas a encontrar justo con ésta botellita minúscula que hecho al inmenso océano virtual de muertos-vivientes que es este universo desconocido e ilimitado que se abre ante nosotros como un arca de Noé de la nueva era digital.
Ufff… me agobié… no tiene sentido… escribir es el sin sentido...
Encontrarnos es imposible…
…




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